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12 de febrero de 2008

¿Pija, yo?

Alguien hace unos días, un amigo, se cuestionaba si yo era pija, yo ante un adjetivo que algunas veces adquiere unas connotaciones despectivas le decía, “no, yo no soy pija”. Después de esta míni conversación me planteé que significa realmente ser pijo y si los pijos son una tribu urbana.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la palabra pijo en su primera acepción es un adjetivo despectivo y un coloquialismo, de ahí las connotaciones negativas que todos le achacamos a veces. Dicho de una persona la acepción correcta es: Que en su vestuario, modales, lenguaje, etc., manifiesta gustos propios de una clase social acomodada. Algo que a mi entender tendría connotaciones totalmente distintas, es decir, bastante positivas ya que responde a unos parámetros sociales de clase media alta con una economía desenfadada… Sin embargo esta solución no daba respuesta a mi pregunta, no entiendo que por pertenecer a una “clase acomodada” tengas un determinado comportamiento o utilices un determinado lenguaje, que posiblemente era lo que yo entendía como ser pijo.


¿Qué es verdaderamente un pijo? Ante esta cuestión que a mi entender tenía difícil solución me pregunté si mi vocabulario respondía al lenguaje utilizado normalmente por este sector.

Hay una serie de frases y expresiones imprescindibles, que en alguna ocasión si que utilizo, es mas, que mi entorno utiliza:

1. Si algo te gusta es SUPER
2. Si te gusta mucho es SUPER-SUPER
3. Si te parece fantástico MOLA MAZO, esto no lo utilizo, os lo juro por snoopy, porque me suena a canción de Camilo Sexto.
4. Cuando pedimos o rogamos algo: Porfaplis (siempre todo junto, esto os juro por mafalda que no lo he dicho nunca).
5. Adjetivos de uso habitual (no hace falta que algo te mole mazo para usarlos): fantastico, fenomenal, estupendo, genial.
6. No se dice “NO”, sino PARA NADA, pero con un toque nasal, eso si, no se puede decir un para nada seco.
7. Para dar más énfasis, utiliza el …QUE NO VEAS. Ej. “Hace un frío que no veas”
La expresión TE LO JURO POR SNOOPY, tuvo una importante repercusión en los noventa, hoy en día está desfasada. Lo correcto es decir: TE LO JURO POR LA COBERTURA DE MI MOVIL.

Hay unas cuantas palabras que son totalmente imprescindibles:

1. Osea
2. ¿Sabes?
3. Guay, o en su defecto Super Guay.
4. Que Fuerte!
5. Que heavy!!
6. Jo tío/tía.

La pronunciación también es importante y hay algunas reglas necesarias para todo buen lenguaje pijo:

1. Remarcar la “ L” final. Ej. FenomenaL, IdeaL
2. Pronunciar mucho la S. Ej. “Es fantassstico”, “es essstupento”.
3. Recuerda: Pronunciar con sonido nasal “mola mazo”. Siempre con sonido nasal, es indispensable.

Después de hacer un análisis comparado de mi utilización del castellano y la utilización que hace este grupo social sigo sin saber si soy pija o mi castellano es pijo. Os recomiendo documentaros, como yo lo he hecho, viendo el video de las Supercelulas!!

(publicado en el blog de Decabo: http://decabo.com)

28 de enero de 2008

El último bastión del Barrio Chino

Siempre he pensado que las ciudades de nuestro siglo, en su crecer desmesurado hacia el exterior van perdiendo el carácter primigenio y carismático que el tiempo las fue otorgando. A Salamanca, como a otras muchas, le sucede lo mismo, posiblemente en pos de la modernidad, la comodidad, la prosperidad y otras tantas necesidades del ciudadano actual se le van descolgando, día a día, retazos de su intrahistoria.

No hay muchas crónicas de la culta y limpia ciudad del Tormes en las que se haga mención a uno de esos lugares que llegó a ser sórdido pero entrañable, a uno de esos barrios que confieren la diferencia y la riqueza pintoresca de lo que nuestra ciudad es. El Barrio Chino, tal y como lo conocemos hoy se situaba en el propio centro de la ciudad, al final de la Vaguada de la Palma, el arroyo seco de Los Milagros, que fue una de las ramblas de la ciudad en el siglo XVI. Hoy el barrio queda totalmente reducido a la memoria, el barrio dentro del barrio histórico se deconstruye por la reconstrucción y rehabilitación de sus edificios, y, mientras caen una a una las últimas piedras del Bar Sol, se van haciendo leyenda los nombres que por él pasaron.

Hoy se derriba el último bastión de resistencia del antiguo Barrio Chino, el Bar el Sol, que según las referencias de los vecinos ya existía en 1938 pero con funciones de carnicería, y que en los últimos años se convirtió en lugar de reunión de mujeres y hombres. Las connotaciones negativas del Barrio a mi entender se deben sobre todo a los acontecimientos de las últimas décadas, las calles del barrio quizá como consecuencia de los años de postguerra se convierten en el lugar preferido de gentes que se dedicaban a todo tipo de actividades legales o ilegales, pero lícitas al fin y al cabo cuando se trataba de salir de la miseria provocada tras la Guerra Civil. En esos años el barrio se convierte en el centro de la prostitución salmantina, y, años después en la última parte del siglo, en una zona a caballo entre la heroína y el alcohol.


Recuerdo, no hace demasiados años, cuando desde los cristales de los servicios de la facultad observábamos la escena, siempre protegidos por la tranquilidad que da la lejanía, un chaval no mucho mayor que nosotros, enganchado a la goma y la cucharilla. Recuerdo también el final del Casablanca, otro de los míticos prostíbulos de la ciudad, con sus paredes blancas, sus ventanas y puerta pintadas de azul, y su demolición tan carismática como la de hoy del Bar Sol.

Mis últimos recuerdos del Barrio Chino son las polémicas y rifirrafes entre policía y prostitutas durante la Cumbre Hispanoamericana de octubre de 2005. Ante la llegada de “tan selecto” grupo de personajes la policía pedía o requería a las prostitutas de la zona, que se quedaran en el local en el que se ubicaban normalmente, para que no se las viesen demasiado por el lugar, ya que la cercanía con el Palacio de Congresos podía repercutir en la mala imagen de la ciudad.

Hoy, la Calle Cervantes, la Vaguada de la Palma, la Calle Sierpes, la cuesta de San Blas, el final de la Calle Ancha, se convierten gracias a la especulación urbanística en barrio de lujo para familias acomodadas. Un barrio limpio y adecuado a una ciudad del siglo XXI que sin embargo se dejó por el camino la solera, el mito y la nostalgia del centro antiguo de la vida salmantina.


17 de enero de 2008

El fin de los feos

Nunca he sido una gran conocedora, ni una gran fanática de las telenovelas, y parto del desconocimiento de una gran parte de ellas y de una gran parte de sus motivaciones y retos mediáticos. Parto también de que esto es un desahogo en toda regla provocado por el hartazgo televisivo y por las revistas de índole machista que me acomplejan y dinamizan mi intelecto en la misma proporción. Como decía no soy experta en telenovelas, pero todos tenemos nuestras fases de debilidad novelesca, posiblemente provocadas por el desamor más terrible y la necesidad de extrapolar nuestros sentimientos hacia el protagonista de una historia mucho más tortuosa que la nuestra cosa que motiva la satisfacción del que lo observa, y dentro de esas fases estamos avocados a ver una telenovela.

No he visto muchas, y no soy experta en la materia, pero si que puedo y me veo en la necesidad pedir que por favor se termine ya la serie, novela, culebrón, o como quiera denominarse: “Yo soy Bea”. Me parece descabellado por parte de Telecinco “la cadena amiga”, yo diría, ¿amiga de quién? porque a mi me hace la vida imposible con la repetición sistemática de argumentos ya de sobra manidos en series de tanta solera como los Serrano, pero eso es otra cuestión y muy personal. Decía, que me parece descabellado llevar 365 capítulos dándole vueltas al argumento repetitivo y sin ningún aliciente, trasnochado y que no traspasó los años finales del siglo XX, de “chica fea y con poco carisma, pero luchadora, que llega a una oficina llena de chicas estupendas y otras no tanto, se liga al jefe y se hace con el poder”. Cierto que he resuelto la cuestión de manera bastante pobre, pero no encuentro ningún otro aliciente en esta serie.

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Pero ¿en que siglo vivimos? Estaría de acuerdo en uno de los supuestos ejes en torno a los que gira la acción de esta pseudonovela, la chica en cuestión, la feilla, es una mujer de gran inteligencia y gran corazón, y gracias a ello se gana la confianza de todos y el puesto de trabajo, algo que como digo sería loable aunque un tanto obsoleto, ya que para mí es un arquetipo de los noventa superado de forma ostensible por las mujeres de hoy. Sin embargo, esto no me cabrearía tanto sino se procediese a dar una vuelta de tuerca y todo cambiase al final. ¿Qué va a suceder en los últimos capítulos de la serie?, ¿la mujer fea se convierte en guapa? Entonces lo tendríamos todo arreglado,

porque lo importante aquí es que al final sea guapa, da lo mismo que la chica haya hecho unos meritos indiscutibles en el campo laboral, da igual que haya salvado el mundo, o que sea una nueva Santa Teresa de Calcuta, lo importante y a la vez necesario para el buen discurrir de la serie es que la chica tiene que convertirse en guapa… ¿Que ilustrativo no?

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A parte de todo esto lo mejor es el marketing en torno a la serie, proclamas del tipo “Es la hora de los feos” o “Estimados feonautas…”, ¿pero en que sociedad vivimos? ¿quién me puede llamar feo o discutir sobre mi belleza? Personalmente y desde mi mas humilde opinión creo que es fomentar los estereotipos y autoconvencerse de que los feos somos los mejores y los mas listos, e incluso caer en los tópicos de las guapas son tontas – es el único papel que me agrada, el de la chica rubia y tonta, ay que jorobarse, rubia tonta – . Caemos en el error de juzgar y prejuzgar por la belleza exterior, porque ellos mismos se contradicen en sus presupuestos, la fea, pero fea inteligente tiene que convertirse en guapa, sino no vale y la guapa tonta es tonta rematada. Pero que tipo de canon estético representativo buscamos!.

¿Quien es juez de esto? La belleza es algo tan subjetivo que nunca podríamos hablar de un termino absoluto (vale Scarlett Johansson, es absolutamente bella), fuera de bromas, es algo tan intrínsico a la persona que juzga que nadie podría afirmar tener una percepción similar a la del juez, y es así, no hay mas feo que el se lo quiere creer y no hay mas bello que el que se lo cree.

En fin hermosos, a disfrutar de la belleza de cada uno!

(post publicado en www.decabo.com)

28 de noviembre de 2007

Doris Lessing, de la provocación al Nobel

El próximo día 30 de noviembre se publica en España la última novela de Doris Lessing, la escritora británica que recibirá el Premio Nobel de Literatura en diciembre. The Cleft (“La Grieta”) es el título de su última obra la cual, probablemente, no dejará indiferente al publico español.
“La Grieta” es el término usado para denominar a unas criaturas femeninas que conforman un mundo fantástico creado por la autora y el origen de nuestro mundo. Un día, una de ellas da a luz a un hombre, que las demás consideran como un monstruo, por la protuberancia que aparece entre sus piernas. Este hecho provoca que lo abandonen a su suerte sobre una roca, donde morirá. Sin embargo, tras él nacerán otros. El resto de la novela tendréis que leerla…
Os adelanto algunos fragmentos de la novela:
“(…)La Grieta es esa roca de ahí, pero no indica la entrada a la cueva, es ciega, y es lo más importante de nuestras vida. Siempre ha sido así. Somos la Grieta, la Grieta es nosotras, y en todo momento no s hemos encargado de que esté libre de matas. (…) Nosotras las grietas creamos a todo el mundo, a grietas y a monstruos. Si no hubiera grietas, ¿qué sucedería? ¿Realmente lo habéis pensando?” “(…)Una cosa es cierta: en algún momento, hace mucho, hubo una joven de carne y hueso llamada Mira, a la que siguieron otras, que fueron las primeras madres de nuestra raza, que en sus úteros portaban criaturas que eran de las grietas y a su vez de los otros, obra de aquella primera gente, que como se cree hoy, procedía del mar, y de la gente nueva que llevaba consigo la inquietud y la curiosidad.”

Doris Lessing, apellido tomado de su segundo matrimonio, nació en Irán en 1919. En los años 50 fue un verdadero icono del feminismo, una mujer considerada provocadora y agitadora que irrumpió en la literatura justo en el momento en el que abandonaba, quizá por falta de ilusiones, el comunismo y la actividad política. La obra de Doris Lessing tiene mucho de autobiografía, inspirándose en sus vivencias durante la infancia y juventud en la actual Zimwaue y en sus desengaños sociales y políticos tras su traslado a Inglaterra. Los temas plasmados en sus novelas se centran en los conflictos culturales, las incomprensibles injusticias de la desigualdad racial que conoce en Sudáfrica, la contradicción entre la conciencia individual y el bien común.


Lessing tiene en su haber mas de 40 obras, y 20 premios entre los que se encuentran el Dupont de Literatura y el Príncipe de Asturias de las Letras (2001). Se convirtió en una escritora célebre desde la aparición, en 1950, de su primer libro "Vencida por la sabana". Es considerada una escritora comprometida con las ideas liberales, pese a que ella nunca quiso dar ningún mensaje político en su obra, ya que como comentaba había abandonado su militancia comunista.
En 1962 publica su novela más conocida, "El cuaderno dorado", que la catapultó a la fama convirtiéndola en el libro de cabecera de las reivindicaciones feministas. Su conciencia provocadora llega a tal punto que critica y repudia en algunas ocasiones las acciones de estas feministas que la toman como icono. Se ha ganado la reputación de ser de la gran misógina del feminismo, a través de sus declaraciones y sus obras. A pesar de todo ello, y muy a su pesar Lessing sigue siendo icono de los movimientos marxistas, feministas y anticolonialistas.

La concesión del Premio Nobel de Literatura 2007 no ha estado exenta de cierta sorpresa y escepticismo dentro del mundo de las letras, algunos compañeros de oficio han criticado ferozmente la decisión de la organización de los premios. Personalmente, desde mi humilde opinión de lectora, y uniéndome a Humberto Eco, Vargas Llosa o Ana María Moix, alabo y comparto la concesión del premio.

Os dejo un par de citas de la “peculiar” escritora:
"Los hombres parecen carecer de la solidez de las mujeres, dotadas con una armonía natural con el mundo, y son inestables, erráticos. ¿Qué prueba con esto la Naturaleza?" “El talento es algo bastante corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia.”